viernes, 26 de enero de 2018

Madre muere junto a su hija pero del cielo cae una luz al tomar una foto.



Los accidentes automovilísticos son una lamentable realidad, ya que en muchos casos, las personas terminan perdiendo la vida. El exceso de velocidad, consumo de alcohol o drogas, la falta de cultura vial y el sueño, son algunos de los factores que influyen e incrementan la posibilidad de perder la vida en un auto.


El sueño y la capacidad al volante

Mientras la mayoría de las personas ebrias conducen con lentitud, torpeza y con evidente falta de reflejos, las que se duermen cuando conducen no llegan ni siquiera a reaccionar; no se produce ni la acción por reflejo de frenar.


Los accidentes por somnolencia suelen ser choques frontales o salidas de carretera a velocidades elevadas de conductores que viajan solos en días laborables y la mayoría de estos siniestros se producen en autopistas o carreteras “monótonas”, de madrugada o después de comer

La distancia y el sueño

Las ciudades crecen, pero con ello la distancia entre el hogar y los centros laborales. Lo que ocasiona que las personas salgan más temprano de sus casas y regresen a ellas más tarde, disminuyendo las horas de sueño.

El grado de vigilancia no es parejo a lo largo del día y, durante él, los seres humanos estamos propensos a dormir especialmente en dos períodos: entre las 2 y 6 de la mañana y entre 2 a 4 de la tarde, el período de la siesta. Por ello la somnolencia no solamente depende del tiempo que la persona lleva sin dormir (carga de sueño”) sino que también de un ritmo intrínseco del ciclo del sueño.





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