sábado, 1 de abril de 2017

Los Médicos Estaban Convencidos De Que La Madre Iba A Morir – Hasta Que Ven Algo Inimaginable… No Lo Puedo Creer.



En esta historia veremos como la esperanza es lo último que se pierde. Cuando esta mujer llamada Ashley Hallford fue afectada por el cáncer a sus 26 años, estaba embarazada de su hijo, el diagnóstico era que tenía un ganglio linfático inflamado.


Durante el embarazo, todo transcurrió normal hasta que un día notó un extraño y doloroso bulto en la parte de atrás de su cabeza y una vez que fue al médico para conocer de qué se trataba. Así que no te pierdas cual fue el desenlace de esta emotiva historia.


Ashley estaba muy feliz puesto que esperaba su primer hijo, pero ese bulto extraño que salió detrás de su cabeza causó gran impresión y dolor. Una vez que asistió al médico estos pensaban que solo era una infección en la glándula salival y le trataron de esa forma.

Al principio parecía que el tratamiento funcionaba pero empeoró, el bulto era síntoma de cáncer y este se expandía por todo el cuerpo de Ashley.

De inmediato requería de un tratamiento, pero no podía ser sometida a quimioterapia mientras su hijo estuviera en su vientre.

La decisión de los médicos fue provocar el parto con la esperanza de salvar tanto a la madre e hijo.Aunque Lilla Harley nació en noviembre de 2007, tras 33 semanas de embarazo, el cual todo salió bien y el bebé estaba saludable. Después del parto, se pusó a Ashley en tratamiento, a pesar que los médicos no le daban muchas esperanzas, puesto que la enfermedad se expandió tan rápido que daban solo semanas de vida.

Ashley, sabía que no podría ver crecer a su hijo, pero luchaba día tras día, aparte su pequeño le daba mucha fuerza para seguir adelante.

Aunque, el cáncer había llegado hasta el cerebro y presionaba un nervio que no le permitía abrir el ojo. Con el pasar del tratamiento Ashley perdió todo el cabello.

No obstante, los médicos le extrajeron una parte de los músculos de la quijada y la garganta en un intento el suprimir el cáncer. Lo peor fue 5 meses después se había extendido a los pulmones y el hígado.




Siguió Ashley recibiendo dosis altas de quimioterapia, pero el tumor de la cabeza era inoperable, siendo la quimio su única esperanza.

Durante, todo el tratamiento Ashley deseó que fuera fotografiada todo lo posible junto con su bebé, para dejarle un recuerdo a su hijo del tiempo juntos.

En el 2008, en el último escáner de su cerebro para ver el tumor, los médicos le habían afirmado que el cáncer había desaparecido por completo.

Ashley Hallford, quien creía que iba a morir, recibió un regalo maravilloso, y lo más impresionante fue los médicos aseguraban que solo tendría un único hijo, siendo imposible conseguir que quedara embarazada. Todo cambió tras unos años cuando esta valiente mujer quedó embarazada de su segundo hijo e incluso dio luego a luz a su tercer hijo.

En la actualidad es una madre completamente feliz junto a su esposo e hijos y lleva nueve años libre del cáncer.

En este vídeo conocerás esta hermosa historia:






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